Llevo meses postergando escribir una entrada. He cosido muchas cosas que no fotografié y otras que sí, pero no tenía ganas de publicar.
Tenía ganas de publicar, pero no de ponerme a publicar, si es que me entiendes. Como cuando dices «tengo que hacer ejercicio», pero falta dar el paso o simplemente no «encuentras tiempo» para hacerlo.
En fin, que han pasado ya 365 días desde mi último cumpleaños. Y esta semana no podía dejarla pasar. O sí, qué más da.


Lo bueno es que tenía unas fotos que saqué todas de golpe para este día: leggings, sujetador sin costuras, cojines de sofá, cojines de banco, mantel de mesa, guantes de pesas, funda de disco duro exterior y tatuajes.
Comentarios generales de lo que cosí:
- Los leggins son los que hago siempre de mi tienda.
- El «sujetador» es copiado de otro y ajustado a mi manera solapando la tela para que quede «sin costura». Es que no soporto los sujetadores pero no puedo vivir sin ellos, soy pura contradicción.
- La telas son de Cal joan.
- Los guantes fueron una prueba, cosí la tela antideslizante sobre la lycra. La costura quedó de pena, pero los guantes funcionan y los estoy usando desde entonces.
- Deshilaché el borde del mantel y anudé los hilos y quedó muy anti mi estilo, pero no supe hacerlo mejor.
- Por último, es la segunda funda que hago para un disco exterior. Lleva un relleno entre el forro y la tela de rejilla. El patrón lo hice a ojo sin mucha reflexión.



Y sobre los tatuajes.
Sí, lo leíste bien.
T-a-t-u-a-j-es.
Eso mismo. No es de costura, pero es de costura.



Mi sobrina me los hizo cuando fui a visitarla: una tijera en el tobillo y nuestro apellido en el cuello.
Tardé ocho años en decidir qué tatuarme. Recuerdo que, cuando publiqué esta foto en Instagram, no tenía el coraje. Este año le propuse a mi hermana que nos los hiciéramos juntas y aceptó.


¿Y qué más ha pasado este año?
Fue un 100 % de detox de Naii Costura. Un vaciado de papelera que no dejó ningún rastro de archivo pendiente, imposible de recuperar. Carpetas limpias para registrar cosas nuevas.
Infelizmente —o felizmente—, una etapa en la que ya no hay espacio para volver atrás y recuperar lo que sea que he perdido.
A veces me pregunto si no sería mejor diseñar algo todos los días para no olvidarme de cómo hacerlo, porque mi cabeza perimenopáusica apenas me deja recordar la edad de mis hijos, mi edad y mi número de teléfono. Me entiendes.
De cierta manera, viví una parábola de emociones desde que cerré la tienda: nostalgia, miedo, adrenalina, decepción, frustración, aceptación, esperanza.
Nada de arrepentimiento y, por eso, no creo que vuelva.



¿Entonces qué haré con esta web?
Ya sabes que los patrones puedes comprarlos en Cal Joan; seguirán allí. Pero los cursos que tanto trabajo me han dado, los tutoriales, el blog, el podcast… todo esto recopilado aquí sí que me da pena deshacerme de ello. Seguiré con la web en descanso para no precipitarme en una decisión irreversible.
En cuanto al trabajo de corte y confección, ahora lo domino más. Controlo la máquina y el flujo de la fábrica. La parte que más me gusta es que puedo diseñar libremente en el ordenador. El programa que utilizan está muy desactualizado, pero agradezco poder hacerlo a mi manera.

También coso alguna cosita, pero no me interesa en absoluto pasar ocho horas cosiendo como mis compañeras.
Pienso a menudo que me gustaría volver a diseñar proyectos de arquitectura, pero veo bastante difícil entrar otra vez en este mercado después de este hiato de costura en mi currículum.


No sé realmente qué esperar de este próximo año. Siento el cuerpo y el alma ligeros, y la falta de perspectiva no me asusta en absoluto.
Quizás sea el resultado de vivir el presente sin expectativas, sin fomo y cosiendo sin ataduras.
Aquí me despido.
Gracias por pasar y, si tal, por seguir cosiendo mis patrones.





feliz cumpleaños bonita 💖 que sea lo que sea que hagas que te haga feliz. gracias por tantas costuras con las que nos has enseñado